NFL – Week 7 Houston Texans 23 – Pittsburgh Steelers 30

LOS FALLOS EN ATAQUE CONDENAN A HOUSTON

Los fallos de la ofensiva de Houston, nos privaron de ver un partido mas igualado ya que dos de los tres Touchdowns de Pittsburgh vendrían después de fallos tejanos.

El marcador se abrió a 6 minutos del final del primer cuarto por parte de los Texans, que avanzaron 94 yardas para el primer Touchdown de la noche.
En el siguiente drive, Houston forzaría un fumble que recuperaría J.J Watt a segundos del final del primer cuarto.
Houston lideraba el marcador 13-0 con dos Field Goal consecutivos al inicio del segundo cuarto.

Los de Pittsburgh anotarían un Field Goal a 3 minutos del descanso y acortarían distancias.
La defensa de Houston estaba parando el ataque de los Steelers y Big Ben ya había sido “sackeado” en 3 ocasiones.

Big Ben conseguía anotar su primer Touchdown en el Monday Night con un pase de 35 yardas a Bryant, que conseguiría el primero en su carrera en la NFL.

Con solo 1 minuto por jugar los Steelers recuperarían un fumble en la yarda 3 y con un pase de A.Brown a L.Moore conseguirían ponerse por delante en el marcador.
En la siguiente jugada interceptarían a Fitzpatrick y anotarían su segundo Touchdown en menos de 1 minuto, esta vez con pase de Roethlisberger a L.Bell.

Después de ir 13 puntos abajo en el marcador Pittsburgh aprovechó los dos fallos del ataque de Houston para ponerse 13-24 y liderar el partido.
El ataque tejano estaba tirando por tierra el buen trabajo de su equipo defensivo.

El tercer cuarto fue de las defensas que conseguían parar el juego atacante rival, que no tenía mas remedio que devolver el balón.

El marcador no se movería hasta el inicio del último cuarto, donde los Texans anotarian un Field Goal de 31 yardas, para dejar el marcador 16-24.
A lo que el equipo de Pittsburgh contestó con otro Field Goal a 6 minutos para el final.

Y como pasó en el segundo cuarto, en este la ofensiva de Houston volvería a fallar dejando caer el balón para que Polamalu lo recuperase y dos minutos después anotar 3 puntos mas con un Field Goal de 40 yardas, que dejaría el partido sentenciado 16-30 a 3 minutos del final.

Houston pudo maquillar el marcador anotando el último Touchdown del partido y dejando el marcador final de 23-30.

Ben Roethlisberger: (23/33, 265 yds, 2 td’s, 0 int)
Le’Veon Bell: (12 car, 57 yds, 0 td’s)

Ryan Fitzpatrick: (21/32, 262 yds, 2 td’s, 1 int)
Arian Foster: (20 car, 102 yds, 0 td’s)

 

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¿Qué les pasa a mis Seahawks?

Jugando en la NFC West y con el calendario durísimo que tenemos esta temporada, estar con un balance de 3-3 tras la semana 7 de competición no es algo ni negativo ni a priori preocupante. Sin embargo, ahora mismo, yo sí que empiezo a ver algunas cosas y aspectos que, como mínimo, me intranquilizan. Antes que nada he de decir que, a pesar de todo, confío plenamente en este equipo y en este entrenador y estoy plenamente convencido de que la situación se revertirá y que seguimos siendo uno de los favoritos para estar ahí arriba y que ni mucho menos se nos puede dar por muertos. Sin embargo, sí que me gustaría hacer un ejercicio de autocrítica constructiva y analizar un poco qué es lo que está pasando.

Tras proclamarnos campeones de la Super Bowl la temporada anterior, nos enfrentamos al siempre complicado reto de volver a repetirlo. Muy pocos lo han conseguido. Tras la agencia libre, el draft y las renovaciones de jugadores claves, nos presentamos ante la nueva temporada con una plantilla consolidada basada en una de las mejores defensas de la liga y con un ataque dirigido por uno de los quarterbacks más prometedores y con un ataque terrestre demoledor gracias a beast mode. En opinión de todos los analistas empezamos como máximo candidato a la división, a la Super Bowl y al anillo. Sin embargo, y a partir del segundo encuentro frente a los San Diego Chargers, se empezaron a ver ciertas cosas y detalles negativos que están afectando al juego del equipo.

ATAQUE

De todos es sabido que la base del ataque de este equipo se centra en el juego terrestre de Marshawn Lynch y en la genialidad de Rusell Wilson especialmente fuera del pocket. Ya he comentado en alguna ocasión que estaba un poco a la expectativa de qué Lynch nos íbamos a encontrar este año. Todos conocemos la más que extraña personalidad de este grandísimo jugador. No hay quien lo entienda y nunca sabes con qué Lynch te vas a encontrar. El intento de plante de este verano presionando para una renovación de su contrato al alza así como el hecho de que Michael Robinson, fullback y mano derecha de Lynch tanto dentro como fuera del campo, se haya reiterado me hacía preguntar acerca de qué Lynch veríamos este año. He de decir que hasta el momento veo más o menos el mismo jugador que se enfrenta snap tras a snap a las líneas defensivas chocando contra ellas y ganando yardas after catch. Lo que sí estoy comprobando es que las defensas rivales nos tienen muy bien cogida la medida y que cada vez el factor beast mode es menos influyente. Los equipos son conscientes de que parando nuestro juego terrestre se nos hace mucho daño. Y es así.

Como alternativa nos queda lo que pueda hacer Rusell Wilson y el cuerpo de receptores. Wilson no deja de sorprenderme cada día má. Creo que estamos delante de unos de esos quarterbacks que puede marcar una época. Su inteligencia, tranquilidad y movilidad fuera del pocket son sorprendentes y cada vez está cogiendo más peso en cuanto a liderazgo dentro del vestuario. Creo que ahora mismo no hay nadie que sea capaz de alargar tanto y tan bien la jugada cuando ésta se rompe. Es un genio corriendo y pasando. Sin embargo creo que esta virtud es algo que, en ocasiones, se nos vuelve en contra ya que creo que nuestra OL confía demasiado en estas habilidades de Winston y falla más de la debido en la protección al quarterback. Y claro, Wilson es un crack pero tampoco se le puede pedir que esquive siempre a esa jauría de monstruos que se le acercan jugada sí y jugada también de forma implacable. Por lo tanto, creo que la OL tiene que mejorar bastante y sobre todo ha de reducir el gran número de penalizaciones (holdings y false starts) que nos están lastrando sobremanera (un ejemplo es el partido contra los Redskins).

Y los receptores…¿qué?. Tras la marcha de Golden Tate a Lions y la retirada de Sidney Rice nos quedamos con un cuerpo de receptores más bien escaso en cuanto a calidad formado básicamente por Kearse, Baldwin, Lockette y los rookies Robinson y Noorwod y con un tal Percy Harvin que resuelta que nos ha salida rana. Hace pocos días saltó la noticia del trade de Harvin a los Jets. Auténtico bombazo y, a priori bastante sorprendente e incluso algo incomprensible. Yo fui de los que se puso las manos a la cabeza ya que creo que Harvin, a pesar de apenas haber jugado por las lesiones, es un jugador que le daba versatilidad y frescura a un cuerpo de receptores algo escaso de calidad. Sin embargo, y con el paso del tiempo, me estoy dando cuenta de que quizás sea una decisión correcta. En primer lugar por motivos extradeportivos, ya que están saliendo a la luz noticias relativas a lo conflictivo que era este jugador dentro del vestuario. Ha tenido altercados tanto con Tate como con Baldwin la temporada pasada y la gota que colmó el vaso fue el hecho de que se negó a jugar los últimos minutos del partido antes los Cowboys. Carroll es un entrenador que quiere tener controlado y unido al vestuario y no permite este tipo de actuaciones. En lo deportivo, el tipo de juego de Harvin lo puede más o menos suplir el rookie Richardson, ya que es un jugador de un perfil similar que ofrece la posibilidad de juegadas al screen, rutas cortas o medias del estilo hook o slants y explotar su velocidad tras la recepción. Queda por ver cómo reaccionará el resto de receptores a todo lo que ha pasado. De momento, en el partido contra Rams, el juego aéreo mejoró especialmente en la segunda mitad y parece ser que Balwin se ha puesto los galones de receptor número uno para tirar de carro. Es vital dar continuidad a este tipo de juego y que los rookies empiecen a implicarse en el esquema de ataque una vez han superado sus lesiones. A todo esto también me gustaría que se explotase más el juego de recepción de los tight ends. Zach Miller está lesionado pero Luke Wilson creo que puede aportar bastante si se le da confianza y continuidad en su segundo año de profesional.

DEFENSA

Nunca pensaba que iba a decir esto, pero tengo dudas sobre esta defensa. Espero que se me entienda bien. No estoy diciendo en ningún momento que esta defensa sea mala ni nada por el estilo. Ni mucho menos. Simplemente quiero dar a entender que creo que hemos bajado el altísimo nivel, en líneas generales, que demostramos el año pasado. Y quizás sea lógico e insisto que a lo mejor no tiene que ser preocupante.

En la presión al quarterback creo que estamos notando algo la baja tanto de Clemons como de Bryant. Asimismo veo a Bennett algo por debajo de su nivel habitual. En líneas generales no incomodamos tanto al quarteback rival y le permitimos cierta tranquilidad en el pase. Hasta el momento llevamos 7 sacks (uno por partido más o menos). Es imprescindible subir el nivel en este aspecto para que, a partir de ahí vaya todo más rodado.

En la defensa de carrera, por el contrario, hemos mejorado. A principio de temporada mostraba mi preocupación por este aspecto, y he de decir que me está sorprendiendo gratamente. Actualmente somos la segunda mejor defensa de carrera permitiendo un total de 153’3 yardas. La mejoría es substancial. La clave de este éxito para mí está en nuestro middle linebacker Bobby Wagner, uno de los mejores en su posición. Es el líder de este front seven y se nota muchísimo cuando no está. Hay que conservarlo entre algodones ya que viene de una lesión en la off season. También me está impresionando mucho el OLB K.J. Wright.

Por último cierro con la secundaria. La Legion of Boom sigue a un alto nivel pero hay un par de cosillas que me chirrían. En primer lugar creo que tenemos un serio problema en el flanco derecho. Tras la marcha de Thurmond y Browner, el titular es Byron Maxwell. Sinceramente, creo que no da el nivel. Desde mi punto de vista comete un error básico: en la cobertura al hombre mantiene siempre una distancia que le permite al receptor captuar muchas veces el balón. Prefiere hacer esto y luego parar inmediatamente al receptor con un placaje. No lo entiendo. No sé porqué lo hace. Creo que tiene físico y capacidad para encimar más al receptor y buenos ball skills para interceptar o deflectar. Ya se está viendo que los quarterbacks rivales van a buscarlo (Rodgers, Manning) porque claramente es un punto débil. Ahora está lesionado y con Jeremy Lane también lesionado la posición la está ocupando Marcus Burley, un sophomore que al que le ha caído un buen marrón. Sherman está algo por debajo de su nivel pero también es verdad que lo están buscando poco y creo que es cuestión de que vayan pasando partidos para volver a su gran nivel. No me proecoupa. Chancellor creo que está acusando su lesión de off season y le veo algo más lento y fallón en las coberturas y placajes. Y por último Earl Thomas sigue a su nivel extraordinario dando lecciones de cobertura, soporte a la carrera, velocidad y sobre todo técnica de placaje partido tras partido aunque el pobre va un poco de culo inentando solucionar sobre todo el agujero en la derecha.

Insisto en que no quiero que se entienda este artículo como una crítica negativa al equipo. No tengo la menor duda de que la dinámica va a cambiar y vamos a estar arriba. Tengo total confianza en Carroll y en la mentalidad luchadora y siempre positiva de esta plantilla. Simplemente quería mostrar algunos aspectos que creo que hacen mortal a este gran equipo campeón.

GO HAWKS!!!!

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NFL Compacta (Semana 7)

Si señores. La Semana 7 de la temporada 2014, quedará marcada por ser el día en que Peyton Manning se erigió nuevamente en el olimpo de los mariscales de campo. Superó una de las marcas fetiches para los mariscales, la de los 508 touchdowns que había alcanzado el interminable Brett Lorenzo Favre.

Pero amen del récord impuesto, impresionante, pasaron muchas cosas más en esta Semana 7. Porque otra vez Seattle fue sorprendido, esta vez por los Rams, nadie lo hubiera imaginado. El campeón genera dudas. Mientras tanto, Arizona aprovecha las derrotas de Seahawks y 49ers para ser actualmente el mejor del oeste.

El otro oeste también esta interesante. Más aun con la gran victoria de los Broncos y el triunfazo que metieron los Chiefs en San Diego. Poniendo más picante el asunto.

Los Cowboys siguen con récord estupendo. Ganan, gustan y encima a un rival que siempre trae dolores de cabeza como los Giants. Mientras que los Redskins ganaron con Colt McCoy, si, algo que parecía imposible.

En fin, la fecha dejó mucho. Los Lions siguen en la senda correcta, los Bengals fueron blanqueados, Jacksonville ganó su primer juego, Miami ganó en Chicago, Baltimore volvió a la punta, etc, etc.

No esperemos más, NFL Compacta, Semana 7.

Manning más grande que nunca
Es noticia, Peyton Manning rompió el récord de todos los tiempos en cantidad de pases de touchdown. La marca pertenecía al ex mariscal de los Packers, Brett Favre, que tenía 508 pases de anotación en su haber. Con una conexión de 8 yardas a Demaryius Thomas, su nuevo Marvin Harrison, Manning llegó al 509. El del empate fue un touchdown fantástico de Wes Welker.

Tras la celebración, muy original, que le dieron sus receptores, Colin Kaepernick entregó un balón a Aqib Talib, en donde se notó falta de toque. En la primera jugada de la ofensiva, post récord, el 510 fue espectacular. Pase profundo, con una clase magistral al fondo para Thomas. Lección para el joven y musculoso Kaepernick. No importa la fuerza, la potencia, importa donde lo pongas. Manning, eterno en el olimpo de la NFL y cada vez cerca de ser considerado el mejor de todos los tiempos.

A propósito del partido, Denver barrió a San Francisco 42 a 17. Manning la rompió con 318 yardas y 4 pases de anotación. Demaryius Thomas, también hizo lo propio.  Las bajas en la defensiva de los 49ers se sintieron y pagaron el precio. Al ir muy temprano debajo en el marcador, los 49ers perdieron identidad corredora, buscaron lanzar y allí la defensa de Denver se sintió muy cómoda.

Kansas City pone picante el oeste
Peyton Manning se llevó todos los palmares, pero Kansas le puso pimienta a la división. Gran victoria en San Diego ante los Chargers. Kansas limitó a la ofensiva de los Bolts, como así también, Jamaal Charles tuvo un gran partido.

Ahora, Denver lidera el oeste con un récord de 5-1, San Diego le sigue con 5-2 y Kansas está 3-3. Se pone picante una división interesante.



Baltimore volvió a la cima
Jugando a la vieja usanza, los Ravens vencieron con mucho criterio a los Atlanta Falcons. Fue un 29 a 7 contundente, en donde la defensiva dominó a los Falcons todo el partido y allí estuvo la llave del encuentro. Joe Flacco lanzó dos pases de anotación, pero no fue su mejor versión. Así y todo, estuvo preciso en los momentos complicados, los pocos que hubo, porque sinceramente, Atlanta no ofreció mucha resistencia.

Baltimore volvió a la cima de su división, se aleja de Cincinatti y aprovecha la jornada. Baltimore es un equipo en serio, distinto a todo lo que nos habíamos acostumbrado durante los muchos años de los Ravens con supremacía defensiva.

Jacksonville logró el primero del año
Los Jaguars hicieron todo para perder y ganaron. Si, increíble realmente. Blake Bortles jugó su peor partido desde que es titular, en donde lanzó tres intercepciones. No fue sólo eso, los Jags tuvieron muchos errores, y así todo, ganaron. El tema es que los Browns tuvieron muchos más, y no se tomaron la responsabilidad de ganar un partido que parecía realmente accesible. Denard Robinson, ex mariscal de campo, ex receptor, fue corredor y la rompió. Un total de 127 yardas y un touchdown terrestre y otro aéreo. Los Jags son muy flojos, pero lo de los Browns es peor.


Arizona y Detroit siguen ganando en silencio
Bajo las luces, Arizona y Detroit son maquinitas que continúan ganando. Por supuesto, a simple vista, parece más importante lo de Cardinals por estar una división muy difícil. Detroit gana, a pesar de que no luce como antes.

Los Cards tuvieron un tramite fácil. Tras la caída con los Broncos, vencieron a los Raiders. La defensa realizó un buen trabajo y el backfield fue el motor ofensivo. Carson Palmer tuvo un buen juego a pesar de que lo hayan interceptado.

Los Lions no juegan lindo como en la época de Jim Schwartz , pero son más efectivos. La defensiva está en un buen nivel, pero el otro día se vio en apuros. Allí, apareció Matthew Stafford que con un gran nivel y pases certeros doblegó a la floja defensa de los Saints.

Los Redskins ganaron con su tercer mariscal
En un partido super cerrado entre dos equipos ciertamente malos, los Redskins vencieron. Lo anecdotíco fue lo que sucedió con Kirk Cousins. El ex Michigan State salió y entró el tercer mariscal, Colt McCoy. Es cierto, McCoy tuvo un partidazo en donde falló un sólo pase y lanzó uno para touchdown. Ahora, la gente pide a McCoy. Las cosas del football, pero hay que entenderlo de una forma inteligente. Siempre el mariscal suplente es mejor, porque no juega. Quizás agrandaron mucho a Cousins, ahora a McCoy. Pero creo que este último no es la solución.


Bengals, blanqueados
La pasaron mal los Bengals con los Colts. Los Potros tocaron su reputación defensiva y ofensiva. Los acabaron, los blanquearon. No sólo porque lograron 508 yardas ofensivas, barriendólos por aire y tierra, sino que defensiva los forzaron a 11 series ofensivas de tres y fuera. La tarea de Indy fue fabulosa. Los Bengals nunca se recuperaron de la derrota con los Patriots, a partir de allí, nunca más ganaron. Encima, Baltimore continua con la senda triunfante.


Los Bill ganaron, pero el costo fue alto
Kyle Orton encontró a Sammy Watkins en pase de touchdown de 2 yardas cuando quedaba un segundo en el reloj Gracias a ello, los Buffalo Bills vencieron a los Minnesota Vikings por 17-16. El touchdown capitalizó una serie de 15 jugadas y 80 yardas que Orton revivió en cuarta y 20 y tercera y 12. Orton perfiló la anotación decisiva con un pase de 28 yardas para Chris Hogan que terminó en la yarda 2 de los Vikings. Esta fue la segundo victoria dramática para Orton en tres inicios para Buffalo (4-3), quien tuvo que jugar sin los corredores Fred Jackson y C.J. Spiller, que abandonaron el partido por lesión.

La defensiva de los Vikings forzó cuatro entregas. Teddy Bridgewater terminó con 15 de 26 pases completos para 157 yardas con un touchdown y dos intercepciones. Fue dominado constantemente.


Tannehill y su mejor versión en Chicago
Dentro de un calendario un tanto complicado, Miami ganó en el Soldier Field. Pero lo destacado fue el encuentro de Ryan Tannehill. Gran nivel, para muchos, el mejor de toda su carrera en la NFL. Dos pases de anotación y un gran aporte por tierra. Pero amen de ello, Tannehill fue líder en el equipo, llevó a los Dolphins al frente. Justamente lo que necesitan en un calendario tan complicado.

Chicago es muy flojo, demasiado inconsistente. Por lo cual, en el norte todo parecerá definirse entre los Packers y Lions.


Dallas perfecto
Tony Romo tiró tres pases de touchdown, DeMarco Murray rompió una marca de la NFL de Jim Brown y los Dallas Cowboys ganaron su sexto consecutivo al derrotar a los New York Giants por 31-21.

Murray finalizó con 128 yardas terrestres para superar a Brown, quien llegó a la marca de la centena en los primeros seis partidos de la campaña de 1958 para Cleveland.

Los Cowboys (6-1) están en medio de su mejor inicio desde que se fueran 13-3 en el 2007 y fueron la mejor franquicia en la NFC antes de caer ante los New York Giants en la primera ronda de playoffs.
Eli jugó un gran partido, pero en este momento, nadie parece poder con los Cowboys.

Un regalito. Los 509 pases de Manning, disgregados entre sus receptores

#5 Notre Dame 27 @ #2 Florida State 31

Es duro hacer un crónica cuando se ha estado tan cerca de firmar una gran victoria frente al vigente campeón en su propio estadio. Y empezando por el final, nuestro sueño y justo premio se desvaneció en una de esas “controversial call“.

El partido nos recordó el memorable “Bush Push” de 2005. Entonces nos ganaron con una de esas faltas que no se pitan. Este sábado a nosotros sí que nos pitaron la falta que anulaba el TD de la victoria en los segundos finales. Esto es el college football, la controversia queda para la historia. ¿Fue falta? Técnicamente sí. ¿La hubieran pitado si hubiera sido al revés? Seguramente no.

Ahí dejo la polémica. A nosotros nos gusta el football y podemos estar orgullosos de lo que hiceron nuestros Irish. Superamos a los campeones en todos los aspectos del juego. En yardas totales, en yardas de carrera, en yardas de pase, en tiempo de posesión. Everett Golson superó al Heisman Trophy Jameis Winston. Pero nos quedamos a una jugada de lograr la gloria. A dos yardas.

La defensa Irish anuló a los Seminoles en la 1ª mitad. Los locales apenas sumaron 111 yardas y 10 puntos en la primera media hora. Con la carrera totalmente anulada (50 yardas totales en todo el partido), Jameis Winston estuvo muy presionado e incómodo, sometido a constantes blitzes, sobre todo antes del descanso (8/15, 92 yardas, TD, pick), pero es justo señalar también que hizo una gran 2ª mitad, completando 15 de los 16 pases que lanzó. Jimbo Fisher ajustó bien su equipo a los blitzes de los linebackers y encontró huecos en rutas cruzadas. Rashad Greene (8 recepciones, 108 yardas, TD) y Travis Rudolph (6, 80, TD) fueron los receptores más productivos.

Y si la defensa de Notre Dame hizo todo lo que hizo falta para ganar el partido (sólo 50 yardas de carrera encajadas, un turnover, 5 “tres y fuera”, 31 puntos encajados es la cifra más baja en la carrera de Winston), el ataque también lo hizo… o casi. Nadie ha heho tantas yardas ofensivas en el Doak Campbell Stadium en los últimos 4 años.

Everett Golson cuajó un gran partido. Las estadísticas dirán que fue el 4º partido consecutivo con más de un turnover, pero el 2º pick fue en el lanzamiento de desesperación. Sumó 313 yardas de pase y 4 TD, digo 3, y volvió a echarse el equipo a su espalda en un drive que debería haber sido el ganador, convirtiendo por el camino una situación de “4ª y 18″. El juego de carrera volvió a florecer de la mano, o mejor dicho, de las piernas de Tarean Folston, quien sumó 120 yardas en 21 acarreos.

Entre los jugadores que hay que destacar está sin duda Corey RobinsonWill Fuller volvió a ser un gran amigo de Golson atrapando 8 pases para 79 yardas y su TD acostumbrado, pero el hijo del Almirante estuvo estelar. El último TD habría sido el tercero de su cuenta particular, la 10ª recepción y le habría hecho superar el centenar de yardas de recepción. Y además fue el que atrapó el pase crucial en el “4ª y 18″ del último drive. No sólo son sus manos, es cómo batalla por todos los balones, sin dar una jugada por perdida. El último “call” le privó de una noche para la historia.

Hasta los equipos especiales estuvieron bien, con Kyle Brindza convirtiendo todo lo que chutó y despejando los balones de manera que los Seminoles no nos hicieran daño en los retornos, más allá de alguna pequeña ganancia y de algún chut fuera de banda.

En resumen, todo funcionó. No sé que más faltó para llevarse el partido. Tal vez sobró algo. Pero nadie dijo que el football fuese justo. La historia se escribe a base de memorables victorias y de dolorosas derrotas, pero todo se traduce al final en el background del equipo. Derrotas como ésta nos tienen que ayudar a hecernos mas grandes. Podemos ganar a cualquiera, ya estamos llegando allí donde queríamos.

No se tienen noticias de lesiones en el partido, pero 4 jugadores no viajaron a Tallahassee: el LB Ben Councell, por una lesión sin identificar, el TE Tyler Luatua, por conmoción cerebral, y los CB Josh Atkinson y Jalen Brown por decisión del head coach.

En el apartado anecdótico:

  • La racha de victoras consecutivas en partidos resueltos por 4 o menos puntos se queda en 7. Curiosamente, “sandwicheada” entre dos derrotas contra Florida State. Iguala la mejor marca de los Irish, lograda en la Era Elmer, entre 1937 y 39.
  • Llevamos 9 derrotas consecutivas contra rivales en el Top 5 de la AP Poll.
  • Golson eleva a 12 los partidos consecutivos lanzando por encima de las 200 yardas.
  • Kyle Brindza estableció un nuevo récord de FG convertidos en una carrera (53), rompiendo el empate con John Carney.

Con la derrota bajamos un par de peldaños en el AP Poll, hasta el #7. En el Coaches Poll bajamos al #8.

Todos los datos del partido en und.com, y las estadísticas del mismo en .pdf pinchando el icono.

Aquí tenemos los highlights, cortesía de und.com.

También tenemos vídeos espectaculares del Irish Connection, cortesía de UND.com, en los que se analizan detalles en torno al encuentro.

También podéis ver el programa Inside Notre Dame Football, dedicado al partido.

Vamos a analizar el equipo por líneas.

  • QB: Golson jugó de tú a tú con el vigente ganador del Heisman Trophy, en un entorno hostil, ante 82.431 espectadores y ante más de 82 millones de televidentes. No estuvo perfecto, pero movió el balón y subió puntos al marador como para superar a los campeones. Corrió cuando hizo falta y lo hizo bien. Al final también sacó su magia a pasear. Lo dicho. No estuvo perfecto, pero firmaría un partido así en cualquier momento.
  • RB: Tarean Folston lo retomó donde lo había dejado la semana pasada y estuvo magnífico corriendo para 5,7 yardas por acarreo, muchas veces entre tackles, algo que apenas habíamos logrado este año. Greg Bryant y Cam McDaniel tuvieron una actuación testimonial.
  • Receptores: Corey Robinson estuvo estelar, y Will Fuller como siempre. No hay una pareja de receptores sophomores mejor en la NCAAChris Brown, C.J. ProsiseBen Koyack también atraparon pases largos.
  • OL: Parece que los cambios van dando su fruto. Enfrentados al front seven de los campeones permitieron 3 sacks, pero mantuvieron bastante limpio a Golson y brillaron a la hora de abrir carriles a Tarean Folston. Tal vez el mejor partido de la temporada para la unidad.
  • La DL. Hicieron un gran trabajo presionando a Winston y abortando la carrera en  su origen. Jarron Jones fue el mejor de la unidad con 6 placajes, tres para pérdida de yardas y una presión al QB que provocó la intercepción de Schmidt.
  • LB: Como decía, el pick de Joe Schmidt fue el remate de otra gran actuación del ex walk-on. Fue el líder de los Irish a la hora de placar (9, 8 de ellos solo) y se sumó en numerosas ocasiones a la presión de Winston.
  • Secundaria: La secundaria fue de más a menos a medida de que los Seminoles se ajustaron a la presión de los Irish. Pero sólo permitieron un TD y contuvieron relativamente bien el potencial aéreo de los rivales.
  • Equipos especiales: Ya he vueloto a alabar a Brindza, quien por fin batió su récord, pero hay áreas de mejora como el juego de retorno, en el que después de un comienzo prometedor en los dos primeros partidos no estamos produciendo nada.
  • Brian Kelly: La parte buena es que tiene al equipo preparado para medirse con  cualquiera, y eso tiene mucho valor. La parte negativa es que nos faltó de nuevo una jugada. Kelly fue a Tallahassee a ganar y el equipo arriesgó tanto en defensa como en el ataque. Nuestra buena primera mitad hizo que Jimbo Fisher ajustara al descanso en lugar de al revés, como suele ser habitual, Kelly está enfadado con los árbitros, pero tal vez la jugada se llevó demasiado al límite, fue tan claro el fallo de cobertura de los Seminoles que no deberíamos haber dado opción a los árbitros de que les rescataran. Golson podría haber corrido hasta la endzone y los bloqueos habrían sido legales.

Por último tenemos galería de fotos propia, con imágenes por cortesía de Chicago Tribune.